Gofre belga
Gofre belga casero
Una receta clásica de gofres al estilo belga — esponjosos por dentro y ligeramente dorados por fuera, con un toque de fermentación que los hace especiales.
Esta preparación lleva un proceso de fermentación que recuerda al pan, lo que aporta textura y profundidad de sabor a los gofres. Ideal para desayunos o meriendas especiales con frutas, sirope o tu topping favorito.
Raciones: 6 gofres
Tiempo de preparación: aprox. 2 horas 30 minutos
Tiempo de cocinado: aprox. 3–5 min por gofre
Tiempo total: cerca de 3 horas 30 minutos
Ingredientes
- 45 ml de leche tibia
- 12 g de levadura fresca
- Una pizca de sal
- 125 g de harina de fuerza
- 1 huevo grande
- 65 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 75 g de azúcar
Paso a paso
- Calienta la leche durante 30–40 segundos hasta que esté templada y colócala en un bol.
- Añade la levadura fresca desmenuzada y remueve durante 30 segundos hasta que se disuelva.
- Agrega la harina, la sal, el huevo y mezcla hasta integrar.
- Incorpora la mantequilla en cuatro tandas y amasa hasta obtener una masa suave.
- Cubre con un paño y deja fermentar la masa en un lugar seco durante 1–2 horas.
- Divide la masa en porciones de unos 80 g y deja fermentar otros 30 minutos.
- Precalienta la gofrera y úntala con un poco de mantequilla para evitar que se peguen.
- Coloca cada porción en la gofrera, cierra y cocina durante 3–5 minutos hasta que estén dorados.
Sirve los gofres belgas calientes acompañados de fruta, sirope o nata, según tu preferencia.
